Domingo,30 de Abril de 2017
Imagen de Mis favoritos
Imagen del Mapa del sitio
Imagen de contacto
Icono del RSS

Arranca el despiece de la celosía para crear la segunda puerta de la Mezquita-Catedral

07 de Marzo de 2017
ABC Córdoba ImagenLa licencia de obras de la Gerencia de Urbanismo obra en poder del Cabildo y los andamios están colocados para proceder al trabajo desde la mañana de ayer, pero, ¿cómo se retira una estructura tan compleja y pesada como es una de las celosías de la Mezquita-Catedral? ¿Cómo se afronta el trabajo de desmontaje de algo pensado para no tener que desintalarse? Los arquitectos conservadores del gran monumento de Córdoba ya tienen un plan, que evolucionará según se desarrolle el trabajo. Uno de estos arquitectos, Sebastián Herrero, explicó que antes de este proceso ya se habían hecho catas para comprobar cómo había sido el montaje y ensamblaje de esta pieza en los años 70. De ahí se sacó que sus diferentes módulos están unidos con clavos pequeños y con piezas que después, una vez que esté desmontada, harán muy complicada su reconstrucción con estas mismas piezas. De ahí que se optara por realizar uña puerta practicable con el mismo aspecto. Todo el proceso de desmontaje de la puerta contará con la presencia de arqueológos, que documentarán cada paso de este trabajo y cada pieza que se extraiga y retire. Por el momento no hay fecha para finalizar con el trabajo que comenzó ayer. «Es aventurado decirlo, aunque con probabilidad terminará antes de que empiece la próxima Semana Santa», afirmó Herrero. Así, el vano estaría libre para el Domingo de Ramos. Los andamios que ahora se ven por el Patio de los Naranjos también están en el interior, en la nave número 17 de la Mezquita-Catedral, y toda la obra quedará cubierta a partir de ahora. Tal y como explicó el arquitecto, la celosía actual está formada por dos gruesas piezas de madera, con vidrio en su interior, que es la que realiza el cerramiento. El trabajo comenzará por la zona central, para comenzar retirando las piezas geométricas más pequeñas y continuar desde ahí. En total su grosor es de 40 centímetros, según Sebastián Herrero. La idea es causar el menor daño posible a la pieza y por eso se quiere hacer una labor con tanto mimo como estudio, para que la labor de retirar todas las piezas no resulte demasiado agresiva para el monumento. Por eso sólo en casos muy complicados y contados se prevé que haya que separar las piezas de una forma distinta a la que tenían cuando se ensamblaron. «Algunas piezas se pueden dañar, aunque serán las mínimas, porque la forma de unirse, a base de pequeños clavos, así lo exigirá», manifestó el arquitecto conservador. La idea principal es que las piezas que se retiren tengan el mayor tamaño posible, para que la pieza conserve la mayor integridad posible. Las formas geométricas con que se diseñó, bajo el lápiz del arquitecto Víctor Caballero Ungría y la dirección de Rafael de La-Hoz Arderius, pueden ayudar a la descomposición de esta celosía, de más de cuatro metros de altura.
Los arquitectos insisten en que volver a montar la celosía no será posible con las piezas actuales, ya que los ensambles que se emplearon en su instalación original eran pequeños y es muy complicado reconstruirlos. Las piezas en que ahora se divida, documentadas por los arqueológos y con toda la transparencia, se custodiarán debidamente en los almacenes del Cabildo, tal y como habían exigido las Administraciones antes de conceder el permiso para su retirada. Con prudencia «Tiene que ser un proceso lento», afirmó el arquitecto a la hora de mostrar su «prudencia» con las fechas, aunque dejó entrever que no habría problemas para que el trabajo esté terminado el Domingo de Ramos, el 9 de abril. «Se mezclan la responsabilidad de la intervención y la extraordinaria prudencia con la que hay que actuar», dijo para resaltar la delicadeza con la que se quiere retirar una celosía que no se ha movido en más de cuarenta años de su lugar. Cuando esté libre el vano, y en cualquier caso nunca antes de la próxima Semana Santa, comenzaría la segunda fase de los trabajos, la de la excavación en el subsuelo para cimentar la nueva puerta, que según el proyecto elaborado por los propios arquitectos tendrá necesariamente que tener el mismo aspecto exterior que la actual celosía. En el momento en que se excave habrá restos arqueológicos, como avanzó Sebastián Herrero. Serán de los muros de la primitiva Mezquita, el construido por Abderramán I, que levantó el templo islámico original, y el de Ab-derramán III, que acometió una de las ampliaciones más importantes. A partir de entonces, y una vez que se estudien los correspondientes restos, comenzaría la construcción de la nueva puerta, que habría que cimentar en el subsuelo. La nueva pieza de madera por la que tienen que atravesar las cofradías en el futuro todavía no existe. «No se podía hacer nada hasta que no estuvieran todos los permisos», argumentó Sebastián Herrero.
Catedral Cordoba

Patrocinadores

Patrocinadores

W3C W3C W3C Ayuntamiento de Córdoba Capital Europea de la Cultura 2016 Turismo de Córdoba